Naughty Dog asume el reto de superarse a sí misma. Dos años después del monumentalUncharted 2: Among Thieves, la desarrolladora estadounidense nos presenta Uncharted 3: Drake’s Deception (La Traición de Drake), el cierre de esta excepcional trilogía.
En Uncharted 3: Drake’s Deception, Nathan Drake y compañía se embarcan en la búsqueda de la ‘Atlántida de las arenas’, una ciudad perdida en el medio del desierto de Rub al-Jali y que fue buscada sin éxito por Francis Drake y, años más tarde, por el mismísimo T. E. Lawrence (Lawrence de Arabia).
Este es el trasfondo de la nueva aventura que nos ofrece la gente de Naughty Dog. ¿Uncharted 3: Drake’s Deception colmará nuestras expectativas?, ¿se habrá superado el nivel alcanzado en la anterior entrega? Averigüémoslo en este análisis.
Lo bueno
Una de mis primeras dudas respecto a Uncharted 3: Drake’s Deception era si podía superar el apartado gráfico y técnico de su predeceso, que marcó un hito en la presente generación de consolas. Afortunadamente, mis dudas fueron despejadas.
Lo bueno
Una de mis primeras dudas respecto a Uncharted 3: Drake’s Deception era si podía superar el apartado gráfico y técnico de su predeceso, que marcó un hito en la presente generación de consolas. Afortunadamente, mis dudas fueron despejadas.
Así, pese a que ya se habla del límite técnico de la presente generación de consolas, Uncharted 3: Drake’s Deception rompe entredichos, presentándose como un nuevo referente en este apartado. La calidad gráfica y técnica alcanzada es sobresaliente, de lo mejor que he visto.
La cantidad de detalles de los escenarios es salvaje, hecho que se ve reforzado por una iluminación sobrecogedora. A esto le agrego la recreación del fuego, del agua o de la arena, algo que no imaginé ver en un videojuego. Sin dudas, los chicos de Naughty Dog se han pulido.
Sí creo que hay detalles que aún se pueden mejorar, como las animaciones faciales de los personajes, que, sin ser deficientes, siento que están lejos de las visto en L.A. Noire.
Hay que destacar que el juego tiene una fluidez envidiable, sin ralentizaciones ni cargas excesivas, algo remarcable si tomamos en cuenta la cantidad de detalles de los escenarios, que no son estáticos, sino que, todo lo contrario, cambian constantemente durante el desarrollo del juego.
Uno de los cambios más llamativos en Uncharted 3 se da en las peleas cuerpo a cuerpo, que tienen un protagonismo mayor que en otras ocasiones. Ahora la coreografía me recuerda mucho al Batman: Arkham Asylum, con comandos para contragolpear. Además, me gustó la posibilidad de interactuar con elementos del entorno en las peleas.
Pero Uncharted 3 no solo son peleas y tiroteos (que tienen su importancia), también hay fases de plataformas (variadas y dinámicas) y su buena dotación de puzles (algunos sumamente ingeniosos). Sin duda, esta mixtura le otorga bastante oxígeno al juego.
Mención aparte se merece el apartado multijugador de Uncharted 3, que ha mejorado bastante respecto a la entrega anterior. Ahora, el online es más completo y con más posibilidades de personalización y exploración, ya sea en su modo cooperativo o competitivo.
Si antes el multijugador era un mero agregado, ahora cobra protagonismo. Particularmente, me he enganchado bastante con esta opción, sobre todo en el modo cooperativo, que en determinado momento se convierte en un reto para los más curtidos.
Lo malo
La jugabilidad de Uncharted 3 prácticamente no ha sufrido cambios respecto a la de su predecesor (salvo en los cambios en el combate cuerpo a cuerpo que ya mencioné líneas arriba). Los movimientos de Drake son correctos y precisos, pero siento que aún se puede mejorar en ese aspecto.
Lo malo
La jugabilidad de Uncharted 3 prácticamente no ha sufrido cambios respecto a la de su predecesor (salvo en los cambios en el combate cuerpo a cuerpo que ya mencioné líneas arriba). Los movimientos de Drake son correctos y precisos, pero siento que aún se puede mejorar en ese aspecto.
Como ya dije antes (en el análisis de Uncharted 2), considero que los movimientos de Ezio Auditore son mucho más fluidos que los de Drake (salvando las distancias entre franquicias). Creo que ese debe ser el norte de los chicos de Naughty Dog.
Uncharted 3 es un juego lineal, así de simple. Casi siempre tendremos que ir de un punto a otro sin mayor opción de exploración, algo que le da fluidez al juego pero que limita nuestro libre albedrío. Incluso, en fases con aparente libertad de acciones, el juego encontrará maneras de mantenernos en el camino.
Respecto a la duración del juego, reconozco que me decepcionó algo llegar al final tras poco más de 10 horas. No es un tiempo deleznable (si lo comparamos con otros títulos), pero esperaba más. A esto le uno la relativa facilidad del juego. Con decir que estoy pasando el juego en dificultad Aplastante y el reto no es tan “aplastante” como imaginé en un inicio.
Yo he jugado la versión americana de Uncharted 3 y, valgan verdades, no me gustó el trabajo de los actores de doblaje al español. No hay punto de comparación con las voces en inglés. Afortunadamente, el juego nos da la opción de editar el audio y los subtítulos, para nuestra mayor comodidad.